Ella o yo…
Desde que llegué supe que iba a ser una lucha constante. Ella ocupaba un lugar en la casa que no estaba dispuesta a abandonar. Siempre me observaba con esa mirada acusadora, aún antes de instalarme…ella sabía que pronto sería competencia.
Hace un mes que nuestra lucha es ardua. Se empeña en mirarme desde el sofá, no tendrá otro lugar dónde molestar? no es lo que dice lo que me molesta porque no dice nada, ni lo que hace porque tampoco hace nada, ni lo que cuenta porque no sale, casi no estorba pero su mera presencia me irrita.
Debo confesar que hago todo lo posible por echarla, le grito no se inmuta, la insulto no se conmueve, cuando limpio golpeo el sofá con la escoba agresivamente no se turba,
Reniego ella me ignora, la ignoro ella ni tiembla, la amenazo ella serena.
En este momento me observa, sé que lo hace, la veo trabajar en su labor, teje sin descanso con cuatro de sus ocho patas como si no le importase que en cuanto me levante de la silla voy a destruir su tela de un escobazo.


